Collar de garantía en extintores: qué revisar en el servicio NOM-154

El collarín o collar de garantía es una de las evidencias que se revisan durante la inspección mensual de un extintor de polvo químico seco. Su presencia no prueba por sí sola que el equipo sea adecuado para el riesgo, pero su ausencia, daño o información ilegible debe registrarse y atenderse. La NOM-002-STPS-2010, numeral 7.2, incluye el collarín entre los puntos de la revisión mensual; la NOM-154-SCFI-2005 regula el servicio de mantenimiento y recarga, no la certificación del producto.
Qué es el collar de garantía (y por qué no es un accesorio opcional)
El collarín es un elemento colocado en la válvula de los extintores de PQS como parte de la evidencia visual de que el equipo recibió servicio. Debe revisarse junto con la etiqueta de mantenimiento, el sello o fleje, el manómetro cuando aplique y la condición física del equipo.
Si el collar está roto, partido o ausente, no se debe inferir que el extintor está listo para uso ni que su servicio es vigente. El responsable debe documentar la anomalía y solicitar la revisión correspondiente.
El collarín no es un adorno ni reemplaza la documentación del servicio. Un manómetro en zona operativa tampoco sustituye la revisión mensual ni el mantenimiento anual.
Qué se revisa junto con el collarín
La versión vigente es la NOM-154-SCFI-2005, modificada en 2010. Su alcance es el servicio de mantenimiento y recarga de extintores. Por eso no es correcto describir un cilindro como “extintor certificado NOM-154”: la norma se aplica a la prestación del servicio.
La NOM-002 no convierte el collarín en la única evidencia del cumplimiento. En el programa de revisión mensual del numeral 7.2 se verifica, según corresponda, ubicación, señalización, sello o fleje, manómetro, etiqueta con mes y año del último mantenimiento y collarín en los extintores de PQS. Estos elementos se registran conforme al numeral 7.3.
| Elemento | Qué conviene comprobar | Qué hacer ante una anomalía |
|---|---|---|
| Collarín de PQS | Que esté presente, íntegro y legible | Registrar la condición y solicitar revisión |
| Etiqueta de servicio | Mes y año del último mantenimiento | Confrontar con el programa anual del centro de trabajo |
| Sello o fleje | Que no presente rotura o manipulación | Retirar de la condición de disponible y revisar |
| Manómetro, cuando aplique | Lectura y estado físico | Reportar la desviación para servicio |
| Registro mensual | Fecha, responsable, resultado y seguimiento | Conservarlo como evidencia de control |
El collarín y la etiqueta permiten identificar una condición que debe revisarse; no autorizan por sí mismos a concluir que cualquier agente o capacidad es correcto para el área.
El error de contratar mantenimiento sin verificar el collar
Al recibir un servicio, no basta con pagar la factura o comprobar que el cilindro está en su soporte. Conviene pedir la documentación que el proveedor entrega para el trabajo realizado, vincularla con el inventario del centro de trabajo y comprobar que cada unidad vuelve a su ubicación o queda temporalmente sustituida.
La pregunta útil no es sólo cuánto cuesta el servicio, sino qué trabajo se realizará, cómo se identificará cada unidad y qué evidencia quedará para el programa interno de revisión. Esto permite diferenciar el mantenimiento exigido al menos una vez al año de una recarga, que procede después del uso o si el mantenimiento la determina.
Qué hacer cuando el collarín falta o está dañado
Un collarín ausente no permite saber desde una inspección visual si el sello se manipuló, si el equipo se descargó o si el servicio está vigente. La respuesta prudente es separar el hallazgo del diagnóstico: registra la anomalía, confirma el inventario y canaliza el equipo al proceso de revisión definido por la empresa.
El reemplazo temporal importa. El numeral 7.18 de la NOM-002 exige que, durante el mantenimiento, se sustituya el equipo por otro del mismo tipo. Así se conserva la protección del área mientras una unidad está fuera de servicio. La necesidad de recarga no se presume por una fecha: el numeral 7.19 la exige después de uso y, en su caso, como resultado del mantenimiento.
Una revisión ordenada puede seguir esta secuencia:
- Anota número de inventario, ubicación, tipo de agente y condición observada.
- Comprueba la etiqueta de último mantenimiento contra el registro mensual.
- Revisa sello o fleje, manómetro cuando aplique y acceso al equipo.
- Sustituye temporalmente la unidad si debe salir a servicio.
- Archiva el comprobante de servicio junto con la actualización de la bitácora.
Cómo verificar que tu proveedor cumple
Antes de contratar o recibir un servicio, conviene pedir y conservar estos elementos:
- Alcance del servicio por escrito. Debe distinguir mantenimiento, recarga cuando corresponda y cualquier prueba aplicable.
- Identificación por unidad. El proveedor y la empresa usuaria deben poder relacionar el servicio con el inventario del centro de trabajo.
- Comprobante y registro actualizado. La información debe quedar disponible para la revisión mensual y el programa anual.
Para definir el agente y la cobertura del área, revisa tipos de extintores en México y la dotación de extintores conforme a NOM-002. El catálogo de extintores ayuda a identificar las familias, y el directorio de empresas de extintores permite comparar proveedores sin sustituir la verificación de sus documentos.
Cómo integrar el collarín a la revisión mensual
El programa no debe depender de que una sola persona recuerde la fecha del servicio. Asigna a cada equipo una identificación interna, una ubicación y un responsable de revisión. Durante el recorrido mensual, compara el estado del collarín y la etiqueta con el registro anterior. Si no hay cambio, anota la fecha, resultado y responsable. Si existe daño, falta de información o cualquier otra desviación, abre una acción de seguimiento y no la cierres hasta que la condición quede aclarada.
Esta disciplina también evita dos errores comunes. El primero es confundir una fecha de mantenimiento con una autorización para omitir la revisión visual mensual. El segundo es retirar varios equipos para servicio sin haber previsto sustitutos. La bitácora permite distinguir una unidad temporal, una unidad propia que regresó del servicio y una unidad que aún requiere atención.
Cuando se modifique el riesgo del área —por ejemplo, por una remodelación, cambio de proceso o incorporación de una cocina— revisa además si el agente y la ubicación siguen correspondiendo a la clase de fuego. El collarín documenta el control de servicio, pero no sustituye el análisis de dotación ni la capacitación de quienes responderían a un conato.
Para comparar prestadores del servicio, conviene revisar fichas verificadas del directorio. La de Proyecto Red, en Tlalnepantla reúne extintores, equipo para bomberos, sistemas y capacitación en una sola empresa, lo que ayuda a ver qué se contrata como mantenimiento y qué como venta de equipo nuevo.
Preguntas frecuentes
¿NOM-154-SCFI-2005 certifica el extintor?
No. La NOM-154 regula el servicio de mantenimiento y recarga. Para PQS, por ejemplo, la norma de producto es NOM-100-STPS-1994; el servicio se documenta conforme a NOM-154.
¿Qué se revisa cada mes además del collarín?
El numeral 7.2 de la NOM-002 contempla ubicación, señalización, sello o fleje, manómetro cuando aplique, etiqueta de último mantenimiento y collarín en PQS. La revisión debe registrarse.
¿El collarín significa que el extintor fue recargado ese día?
No necesariamente. El mantenimiento y la recarga no son sinónimos. La NOM-002 exige mantenimiento al menos anual y recarga después de uso o cuando el mantenimiento la determine.
¿Qué debe pasar mientras un extintor está en mantenimiento?
Debe colocarse temporalmente otro del mismo tipo, conforme al numeral 7.18 de la NOM-002, para no dejar desprotegida el área.
Fuentes
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